Piscis y Aries, naturalezas disímiles

Aries y Piscis son fuego y agua que maniobran el uno con el otro, intentando no extinguirse o evaporarse. Existe un contraste muy definido entre la naturaleza pasiva y sensible de Piscis con la naturaleza ardiente y violenta de Aries. El estar juntos requerirá de mucho trabajo, dedicación y paciencia.

¿Cómo se relacionan, dónde está la magia?

Una relación entre estos dos signos, a primera vista, puede no resultar satisfactoria. Piscis es un signo que te mantiene a la expectativa, no tienes la seguridad de que mantendrá una opinión o conducta, es tan voluble que muchas veces no sabes qué esperar de la persona de este signo. Por otro lado, la franqueza y la forma de ser directa y poco sutil de Aries, pueden en muchas ocasiones herir más de una susceptibilidad.

Se necesita de algún tipo de magia para recortar los egos de Aries para luego implantárselos en el vacilante Piscis. Puesto que en la vida, la muerte es lo único que no tiene solución, si consiguen acortar un poco sus diferencias, pueden establecer una relación muy agradable. Piscis es un signo muy demandante, al punto de que, en su búsqueda de correspondencia a sus necesidades afectivas, recorta los márgenes de libertad de aquellos con los que se relaciona. Esto puede tener un efecto multiplicador con los signos que requieren de libertad como requisito número uno; porque de no ser así, crecerán sus ansias por escapar de ese encierro, que con el tiempo podría concluir en la ruptura de la relación.

En cuanto a Aries, es un signo que no toma en cuenta los sentimientos de los otros, se centra en sus propios asuntos, los cuales siempre son más urgentes que los de cualquier otro. De entrada, Piscis será el que más podría perder, porque su sensibilidad será acribillada por todos sus flancos. Este último sufrirá más porque está hecho para sufrir, no debemos buscar la raíz en las intenciones de Aries.

Trabajando en una relación duradera

Lo primero en lo que se tiene que trabajar si lo que se desea es llevar adelante la relación es en encontrar una solución para la inestabilidad de Piscis y los cambios de humor de Aries. A lo largo de la historia existen numerosos casos en que el fuerte deseo mutuo por no permitir que estos obstáculos hagan encallar el barco del amor. Después de todo, los signos zodiacales hablan de manera general de la naturaleza de una persona, pero en ninguna parte está escrito que carezcamos de libre albedrío para decidir lo que es mejor para cada uno de nosotros.

Siempre se recomienda realizar un estudio más pormenorizado en la carta natal de los interesados. No es la intención de nadie desalentar una relación que se basa en los principios del amor. Lo que se intenta es hacer comprender que el camino no será sencillo, que habrá oposiciones que deberán despejarse antes de disfrutar del fruto del esfuerzo. Esta recompensa es en sí misma más que suficiente para motivar a que cualquier persona a que se lance a la lucha por conseguir lo que es bueno.

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